Qué es el electroforming?

Qué es el Electroforming, también llamado Electroconformado?

Aunque en Ardentia nunca hemos trabajado con este proceso para realizar nuestras joyas, queremos compartir una pequeña explicación didáctica para que podáis entender mejor los distintos procesos de joyería. Así también podréis valorar, según vuestro propio criterio, qué es lo que realmente ha sucedido en el caso que han divulgado los medios de comunicación estos días.

El electroforming permite utilizar unos moldes de cera o resina para que estos sean recubiertos completamente de metal, mediante un proceso galvánico similar al que se hace sobre piezas de plata u otro metal para recubrirlas en oro u otro metal. La diferencia está que, en este caso de las joyas conformadas por electroforming, las paredes de este recubrimiento son más gruesas, hasta el punto que una vez licuada la cera del interior y vaciada de la joya ésta queda con una apariencia de volumen grande pese a ser hueca.
Si por el contrario la misma técnica se hace sobre un polímero que no se va a poder vaciar del interior, la apariencia de volumen de la joya va a ser finalmente el mismo pero, además, con tacto en mano de no estar hueco, por lo que el peso final de la pieza se corresponde a la suma del oro que la compone más el del polímero que contiene.

Posibles razones de usar una u otra forma de realizar el electroforming:
1)    En el primer caso las paredes del recubrimiento deben ser un poco más gruesas porque si no al desaparecer el alma de cera de la pieza está podría quedar demasiado débil para su uso. De hecho, son muchos los joyeros que no arreglan este tipo de piezas debido a que no tienen fácil arreglo con las técnicas tradicionales para la compostura de una joya, y que la mayoría de las veces los arreglos son por abolladuras en su superficie debidas a una caída al suelo o un golpe contra algún objeto duro.
Todo esto hace que necesiten llevar más capas de oro y que tengan un servicio post venta muy condicionado por la estructura hueca de la joya.
2)    En el segundo caso, utilizando un alma dura que queda atrapada en el interior de la joya de oro, esto facilita utilizar menos grosor en las capas de oro y también desaparece la sensación o aspecto de hueco de la joya, lo que mejora la percepción del consumidor con respecto a la misma joya.
Además, hace que la joya tenga menos problemas en su normal uso al resistir mejor caídas o los golpes habituales de una joya en su uso diario normal. Por todo ello los problemas postventa disminuyen considerablemente, aunque igualmente la mayoría de los joyeros rehúsan hacer composturas a este tipo de piezas por los problemas que pudieran derivar de la forma en que están construidas.

En el caso de bisutería, también se puede recubrir de metales preciosos como el oro o la plata.
Por electrolisis se va recubriendo el molde de cera o resina, que termina oculto bajo la capa deseada de metal. A continuación, se vacía el interior del objeto que queda completamente hueco.
En nuestro taller trabajamos con electrolisis para hacer los chapados en oro y los galvanizados. La diferencia entre el proceso que utilizamos de galvanizado y el electroforming es por lo tanto el material que compone la base y el peso de la pieza.

Nuestras joyas están realizadas en plata de Ley 925 en su integridad. Aplicamos el acabado galvanizado o el chapado sobre la joya en plata de Ley 925.
El proceso de electroforming se utiliza sobre todo para conseguir piezas realmente ligeras, a diferencia, por ejemplo, de las conseguidas por microfusión, que no son huecas.

Al leer este post con calma, podréis llegar a vuestras propias conclusiones y con independencia de lo que dicta la judicatura en este caso, nosotros humildemente pensamos que una buena y clara explicación del producto que se compra siempre evita los malos entendidos y mejora mucho la experiencia de compra, especialmente cuando la joya es de una marca con valores.

Luis González

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