Primer día de trabajo, sin trabajo...

Primer día de trabajo, sin trabajo...

Quizás algunos ya sabréis que hemos decidido cerrar nuestro taller el pasado miércoles 18, ante el cariz que tomaba la situación en nuestro país, y como consecuencia que todos los comercios de nuestros clientes están cerrados por la situación de alarma decretada por el gobierno.

Vivimos estos momentos con incertidumbre, por lo que decidimos que estábamos mejor en casa que desplazándonos todos los días al trabajo:

·       - reduciendo así las posibilidades de contagio a nuestras familias.

·     - pensando también que con esta medida nuestros hijos y nuestros mayores estarían más tranquilos y mejor atendidos...

·     - sin olvidar tampoco, que en unos pocos días la operatividad de nuestro taller sería nula, sin carga de trabajo, sin materiales y sin tantas otras cosas necesarias para hacer bien nuestro trabajo.

Ahora teníamos que tomar medidas para preservar nuestra empresa como medio de vida para aquellas personas que la formamos...

En 32 años de existencia de ardentia, nunca antes me enfrenté a una situación tan excepcional como esta que vivimos ahora...

Cuando echo la vista atrás y pienso en la anterior crisis que vivimos en el 2008, me parece que esta era como de “juguete”, con respecto a la que podríamos estar a punto sufrir ahora...

Creo que, en parte, todavía depende en gran parte de nosotros no repetir la historia, a partir de las decisiones que empecemos a tomar en estos momentos...

Debemos demandar al Estado que legisle y gobierne para poder preservar lo que tenemos como manera de poder recuperar, todos juntos, la situación que teníamos antes de esta crisis sanitaria.

Si los bancos y el gobierno reaccionan con decisiones valientes y responsables, tomadas en base a la empatía hacia las personas y nos transmiten un mínimo de solidez económica y social a las empresas y los trabajadores... creo que las personas tendremos la posibilidad de reflexionar y reemprender el camino donde lo habíamos dejado hace unos días... pero quizá siendo una versión mejorada de nosotros mismos... algo que sería muy deseable, ya que desgraciadamente siempre he pensado que tenemos mucho margen de mejora como seres humanos.

En cambio, si la tónica es de nuevo la de la crisis del 2008, donde los bancos y el gobierno se convirtieron en los principales apóstoles del “Sálvese quien pueda”, y donde nuestra sociedad, asustada, corrió hacia el abismo... con ese mismo lema de “Sálvese quien pueda” por bandera…

Huyamos del miedo, contrastemos posibilidades, pensemos en todo momento que vamos todos juntos en este barco.

Sólo saldremos de esta crisis que se avecina, sabiendo que somos parte del problema, pero también somos la solución, que se necesitan camiones de empatía con los que tratar al que depende de nosotros por delante y para el de atrás en la cadena económica en la que vivimos.

Aquí en Galicia desde niños sabemos que “Nunca choveu que non escampara”.

Seguimos adelante, trabajando de otras maneras, buscando argumentos con los que coger un poco de impulso para cuando salga el primer rayito de sol.

 

Luis González
Gerente y creador de Ardentia

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