Una historia real que nos recuerda el valor de cada joya

Una historia real que nos recuerda el valor de cada joya

Las joyas no son solo accesorios, son recuerdos que nos acompañan en los momentos más especiales.
Esta historia comienza en las Navidades pasadas, cuando un cliente eligió sorprender a su pareja con unos pendientes de la colección Bakú de Ardentia, con gancho móvil y una tonalidad azul intensa que evocaba la calma del océano.

Unos días después, decidieron disfrutar de un largo paseo por la península de Baiona, donde se encuentra el emblemático Parador Nacional. Todo parecía perfecto… hasta que, al regresar, ella se dio cuenta de que había perdido uno de los pendientes. La tristeza la acompañó durante toda la semana, porque aquella joya no era solo un regalo: era un símbolo de cariño y de un momento único.

El fin de semana siguiente, les propusieron repetir el paseo. Aceptaron la invitación y, mientras caminaban, aprovecharon para echar un vistazo entre la hierba.
Entonces ocurrió la magia: allí estaba el pendiente azul, brillando como si quisiera volver a su dueña. Ella se llevó una alegría inmensa y él, un gran alivio.

Estas Navidades, cuando el cliente volvió a nuestra tienda de Vigo para comprar otra joya, nos contó la anécdota.
Aprovechamos para explicarle algo que no sabía: en Ardentia fabricamos medios pares de pendientes cuando se pierde uno, para evitar disgustos.
También le dimos un consejo práctico: si los pendientes son de gancho móvil, pon siempre el topito de silicona para mayor seguridad.

No revelamos nombres, pero nuestro cliente se reconocerá. Nos autorizó a compartir esta historia porque, más allá de la joya, habla de emociones, recuerdos y soluciones que marcan la diferencia.

Descubre la colección Bakú y encuentra joyas que cuentan historias. Visita nuestra web o, como este cliente, nuestra tienda de Vigo.

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