Cómo se hace el Torque Azabache: proceso artesanal paso a paso
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Unas de nuestras joyas más tradicionales son los Torques con azabache. Los realizamos con un procedimiento totalmente artesanal, con procesos tradicionales del oficio de orfebre.

A continuación, presentamos paso a paso las diferentes etapas del trabajo en taller para llegar a cada uno de nuestros Torques.
Tres bobinas de hilo de plata de Ley 925 en una mesa de joyero.

Manuel, quien nos guía en esta presentación fotográfica, está a punto de empezar a realizar un Torque.
En estas fotos vemos cómo Manuel le da calor con el soplete a los hilos de plata, para poder estirarlos y girarlos hasta conseguir unos cordones de plata retorcidos.

Aquí vemos el resultado del trabajo de Manuel: tiene de nuevo tres bobinas en su mesa de trabajo listas para el siguiente paso: el entorchado.

Con el hilo de plata de Ley 925 retorcido, se envuelve un tubito: se calienta y se aprieta, ajustándolo a la herramienta que nos guía y consiguiendo así el entorchado.

Se sigue así hasta llegar al largo necesario. Para esta parte del trabajo también hay que tener cuidado para que la envoltura sea regular y quede uniforme y ajustada.
Aquí, diferentes vistas del proceso del entorchado en el que se envuelve un tubito con nuestro cordón retorcido de hilo de plata de Ley 925.

Al final, tenemos todo el largo del tubito envuelto con nuestro cordón retorcido. Está tan apretado que parece una malla. Para este proceso, Manuel ha utilizado el soplete, un buril y una mordaza de madera.
Pasamos a la siguiente etapa. Las bases de las bolitas que forman las cabezas del Torque se consiguen “en bruto” con la técnica de fundición a la cera perdida.

Para ese proceso interviene nuestro compañero Antonio, quien le entrega a Manuel las medias esferas todavía con las barritas que las unían al molde. Manuel tiene que cortar esas barritas, desbastar y pulir las piezas hasta conseguir el aspecto deseado.
Una vez consigue el aspecto deseado para las bolitas, Manuel vuelve a retomar el soplete y suelda las medias esferas para conseguir las bolitas de las cabezas de nuestro Torque.

La piedra en la que Manuel apoya la esfera aguanta la temperatura del soplete y es rugosa para que no salgan bailando las piezas. Aquí vemos cómo Manuel ya prevé que habrá más pedidos de Torques y se adelanta preparando varias esferas juntas.

Una vez soldadas, vuelve a utilizar el esmeril para joyería y las pule para conseguir un brillo de joya. Ahora Manuel retoma el entorchado que preparó en el primer paso.

De nuevo con el soplete (aquí es cuando se entiende muy bien por qué le llamamos nuestro Hombre del fuego), Manuel calienta el entorchado y le da forma de Torque.

Una vez tiene la forma del Torque, el siguiente paso es soldar las esferas al entorchado.

El siguiente paso es el trabajo del azabache, una vez envejecidas las joyas con un toque de óxido de plata, para que no tengan el color natural y blanco nieve de la plata.

Aquí vemos cómo Manuel talla el azabache con una gubia, para conseguir la pieza ajustada que necesita para introducir en cada esfera de las cabezas del Torque.

Una vez tallado cada trozo de azabache y comprobado que encaja perfectamente en cada esfera, Manuel lo pega con un pegamento que confiere una doble seguridad al Torque. Aquí Manuel ya tiene encajados los dos trozos de azabache.

Vemos claramente que sobra azabache de cada lado. Aquí Manuel utiliza la segueta para cortar la parte que sobra.

En la mesa todavía le quedan otros trocitos de azabache en bruto para los siguientes Torques. Podemos observar que, antes de trabajarlo, el azabache no brilla nada.

A Manuel le toca ahora darle una forma redonda a cada trocito de azabache. Con la lima, consigue la forma redonda que pulirá en el siguiente proceso.

Aquí vemos cómo el azabache ya va tomando forma, una vez pasado por la lima de Manuel.

Ya están listos los dos modelos de Torques para pasar al siguiente proceso.

Ahora Manuel se pone con el pulido del azabache, para que tenga un brillo espectacular. Esta parte del trabajo se hace con la protección de una mampara transparente para evitar respirar el polvo del azabache o del óxido de la plata.

Ahora se entiende por qué esta foto no es tan nítida como las demás: se sacó con la mampara como filtro. Manuel suele llevar guantes para realizar este proceso, pero hoy, para la foto, no los lleva.
En este último paso, Manuel está envejeciendo las joyas con una pátina oxidante de plata, para luego pulir y dar brillo a toda la joya.

Se llama palillo-herramienta y lo utiliza para trabajar con más precisión y ayudar a que penetre bien la pátina. Así se consigue que nuestro Torque tenga el aspecto envejecido que tanto gusta.
Aquí el resultado del laborioso trabajo de Manuel: el Torque terminado.

Lo tenemos en la bandeja de taller, para entregarlo a nuestras compañeras en la sala de montaje. Ellas lo etiquetarán y empaquatarán para después entregarlo en facturación y así poder llegar a las manos de nuestros mejores clientes.



